miércoles, 19 de abril de 2017

Cuba no está sin José Martí como tampoco estará sin Fidel

"Han pasado más de cien años y no podemos decir de que Cuba está sin José Martí y lo sostengo hasta hoy. Nosotros estamos aquí con Fidel"
Por Alfredo Ballesteros Alfonso (Editor)

Katiuska Blanco, periodista encargada de editar y escribir libros sobre Fidel Castro llegó hasta esta ciudad como parte de la extensión de la Feria Internacional del Libro de Santiago de Cuba. Contramaestre tiene una complicidad con el líder rebelde,  quien la visitara trece veces, desde el 10 de octubre de 1939. 

Por más de una hora, Blanco Castiñeira habló ante un auditorio que escuchaba atentamente sus vivencias al lado de Fidel. “-Nunca se me olvida la primera vez que el Comandante me mandó a buscar, yo había escrito un libro que se llama “Después de lo increíble” que reproduce el viaje que hizo la juventud de México a Cuba, era un pretexto para hablar de la expedición del Granma. Nunca me dijeron que Fidel me quería ver. Me pidieron que fuera al Consejo de Estado y luego de caminar por unos pasillos y entrar a una oficina estaba Fidel al otro lado, entonces me dice”: “-Así que tú eres la culpable que yo no hubiera dormido la noche del viernes-” 

"Estaba impresionada, tenía frente a mí a un gigante por su tamaño y su dimensión histórica. Pensé que había cometido algún error en el libro, cuando me vio nerviosa me dijo sonriente" “-No te preocupes fue que me leí desde la primera hasta la última página-“. “Luego supe que hasta el propio Grabiel García Márquez le mandaba los originales y él le hacía anotaciones”. 

Varias fueron las anécdotas que la biógrafa de Fidel Castro contó en Contramaestre, quien reveló que era difícil editarle un libro porque conocía detalladamente la historia y era muy celoso con la misma. 

En un momento importante del encuentro intercambió con los presentes quienes le preguntaron por diferentes facetas de la vida del líder de la sierra “Fidel podía haber sido un hombre que escribiendo la historia de su vida, como le pidieron editoriales americanas, hubiera sido millonario, él decía siempre que si se dedicaba a escribir quién iba a hacer la Revolución. Cuando vio que a través de los libros podía continuar la obra creada en 1959 fue que se motivó a escribir. Fidel todo lo que hizo lo hizo por los demás”. 

Una señora, presente en el auditorio se pone de pie y le pregunta ¿Qué podemos esperar que escriba Katiuska Blanco de Fidel sin Fidel? “Todo, porque yo no estoy sin Fidel. Desde que esta en otra manera de estar yo sentí que no podía seguir estando a mi lado sin ir a la roca, fui e iré una y otra vez”. 

“Recuerdo que Fidel me dijo una vez en Birán cuando trasladó los restos de los padres y los abuelos hacia allí, que no le gustaban los cementerios, decía que era tener lejos de la casa a los seres queridos. Yo le confesé a una compañera que él hubiera preferido que esparcieran sus cenizas en la Sierra Maestra. Cuando pienso en la roca es una manera de rendirle homenaje, de rendirle honor, para mí está conmigo como está con todos los cubanos buenos que quieren a Cuba y a la humanidad”. 

“En enero del 2014 la periodista Cristina Escobar me preguntó ¿Katiuska, qué será Cuba sin Fidel? “–Han pasado más de cien años (le dije) y no podemos decir de que Cuba está sin José Martí y lo sostengo hasta hoy. Nosotros estamos aquí con Fidel”.

domingo, 19 de marzo de 2017

Manos de agradecidos honran a Fidel

 
“Antes, en mis viajes a Santiago de Cuba lo había visto desde la carretera”


Por: Alfredo Ballesteros Alfonso (caminantecubano@gmail.com)

Quien viaja por la Carretera central de Cuba encuentra este gigantesco “FIDEL VIVE” en el tramo que une a los municipios de Contramaestre y Palma Soriano. Específicamente en “La Cumbre” loma ubicada en la comunidad de Aguacate sus habitantes rinden póstumo tributo a Fidel. 

Antes, en mis viajes a Santiago de Cuba lo había visto desde la carretera. Fue hasta este momento que visité el lugar y pude conocer detalles de las enormes letras.

Al llegar, ese cartel llamó mi atención una vez más. Pregunté por sus protagonistas. Enseguida mi novia, a quien acompañaba en viaje familiar me llevó con Juan Cuevas (Güancho) uno de sus creadores. A este amigo, luego de saludarlo afectuosamente, le pedí que me acompañara hasta el sitio escogido, amablemente aceptó. Sostuvimos una conversación durante los más de cuarenta minutos de camino.

Alfredo Ballesteros Alfonso (ABA): Güancho, Desde la carretera todo el que viaja hacia Santiago de Cuba ve este cartel gigante ¿Fue una iniciativa de ustedes o una orientación de la dirección del Partido Comunista de Cuba (PCC)?

Juan Cuevas (JC): La idea fue nuestra, de la gente de aquí. Gente revolucionaria que quiere a Fidel. Nos reunimos un grupo de compañeros días antes del paso de la caravana y pensamos qué hacer en esta loma llamada “La Cumbre”. Por la posición de la misma, como puedes ver, da la posibilidad de que sea vista por todos los que viajan para Santiago. A ambos lados del cartel pusimos dos banderas: la cubana y la del 26 de Julio.

(ABA): ¿Quiénes participaron en la confección del mismo?

(JC): Amigos y vecinos tuvimos que dar mucho machete en esta zona porque la hierba estaba muy alta, daba a la cintura. Luego los estudiantes recolectaron las piedras. Desde lejos se ve bien porque el FIDEL tiene seis metros de alto y el VIVE alrededor de tres.

(ABA): Pero desde aquí, por el tamaño es difícil realizar la obra con éxito ¿Cómo lograron que todas las letras quedaran derechas y a la misma distancia?

(JC): Después que chapeamos el área y recolectamos las piedras marcamos el terreno con la idea de lo que queríamos, luego algunos bajaron allá a la carretera y comunicándonos por teléfonos celulares íbamos corrigiendo los errores. Tuvimos que bajar y subir varias veces esta loma antes de concluir el trabajo.

(ABA): ¿En algún momento pensaron en otra frase?

(JC): Teníamos dos propuestas: “COMANDANTE SEGUIREMOS TU EJEMPLO” y “FIDEL VIVE”. Al final decidimos por esta que ha llamado mucho la atención. Recuerdo que el día que pasó la caravana con los restos de Fidel el helicóptero dio varias vueltas sobre el cartel para sacarlo por la televisión. Aquí teníamos una radio base amplificada y escuchamos cuando el periodista dijo que en una loma de Palma Soriano se leía “FIDEL VIVE”. Te imaginas el orgullo de todos aquí, por homenajear a Fidel y por ver como nuestro humilde trabajo era reconocido. También muchos turistas paran en la carretera y desde allá abajo tiran fotos. 

(ABA): ¿Mantendrán el cartel?

(JC): Nos han propuesto desde las instituciones hacer aquí algo más bonito, con más estética. Pero mientras lo mantendremos así. Ya viste, hoy tuvimos que organizar algunas piedras porque los animales las riegan.

(ABA): Es esperanzador encontrar a personas con estas iniciativas, quienes con sus posibilidades y recursos se fueron a lo alto de la “La Cumbre” para gritar al mundo, desde la comunidad de Aguacate en Palma Soriano, que “FIDEL VIVE”. Las instituciones no deben intervenir. Estas letras nacidas de la inspiración de los pobladores encierran el amor y el recuerdo de esta gente hacia Fidel.

No se debe despojar a las comunidades de iniciativas y tradiciones, si así pasara ya no sería el cartel que un día hicieron con machetes, piedras, escasa pintura y voluntad sobrada. Ya los niños no se sentirían orgullosos al mirar hacia él y saber que pusieron sus manos en este mensaje.

Una obra que debe perdurar allí en la cima de “La Cumbre”, construida por manos humildes de gente de a pie como las de Aguacate, de gente, como pude sentirlo al estar allí, de corazones agradecidos.

NOTA: Esta entrevista fue publicada en Cubadebate.

domingo, 12 de marzo de 2017

Mi madre recuerda encuentro con Fidel hace 35 años

“Hoy mi madre, quien pertenece al bando de los agradecidos recuerda aquella fecha hace 35 años, resalta la figura de Fidel y continúa comprometida con la patria”

Por: Alfredo Ballesteros Alfonso (caminantecubano@gmailcom)

Mi madre, médico de profesión, durante largas conversaciones me comenta sobre sus inicios en la carrera de medicina, sus experiencias en el trabajo, así como minuciosos detalles de su misión internacionalista en Bolivia. Soy su biógrafo.

Del país andino trajo valiosos recuerdos, desde salvar vidas como anestesióloga e intensivista, visitar dos veces La Higuera donde cayeran en combate el Che, Olo Pantoja y sus compañeros de lucha, hasta llegar a ser reconocida como la mejor directora de hospitales “a tu mamá la conoce toda la misión cubana en Bolivia, se habla mucho de ella y de sus resultados de trabajo” me comentó en entrevista una colaboradora de la misión educativa. Me erizaba de orgullo cada vez que recibía un mensaje parecido. Mi madre, estaba en Santa Cruz de la Sierra, el corazón económico de Bolivia, pero también el centro de la oposición al gobierno del Presidente Evo Morales.

Esta carrera de éxitos tuvo su arrancada un día como hoy hace 35 años. El 12 de marzo de 1982 se reunieron en La Habana un grupo de adolescentes que terminaban el 12 grado y vestían uniformes de diversos colores. Fueron convocados por el Comandante Fidel Castro. Salieron en tren, llevaban banderas y carteles de identificación, pero sugirieron guardarlas para no llamar la atención y así dar una sorpresa a toda Cuba cuando llegaran a la capital.

Muchos de ellos como mi madre, nunca habían visto una gran ciudad. Hijos e hijas de obreros, campesinos, personas humildes iba al añorado encuentro con Fidel el que ocurrió como estaba previsto a las ocho de la noche de aquel 12 de marzo. “Al entrar Fidel hubo ovaciones, ver aquel hombre tan elegante, tan alto, tan admirado por los que estábamos allí, era algo que nos costaba creer”, -cuenta mi madre.

Después de que el Comandante de la Sierra conversó con los jóvenes expectantes, dejó inaugurado el primer destacamento de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay. Fidel les presentó el uniforme blanco y azul que usarían y los exhortó a prepararse y a estudiar para que se formaran como buenos profesionales de la salud. Antes de irse los retó al decirles “Vamos a ver cuántos de ustedes y yo nos vemos aquí dentro de seis años”.

A los seis años en 1988, Fidel volvió al Carlos Marx para reencontrase con muchos de los mismos jóvenes, pero ya no iban con uniformes de varios colores, ya no eran adolescentes. Iban con su uniforme azul y blanco y graduados de médicos. Regresaban a La Habana luego de una ardua carrera que los había forjado para futuro. Cumplirían su misión de salvar vidas dentro y fuera de la isla.

Hoy mi madre, quien pertenece al bando de los agradecidos recuerda, entre los quehaceres de la casa aquella fecha. Resalta la figura de Fidel y continúa comprometida con su patria, sus ideales, con los pacientes y con la institución donde trabaja, el Hospital General Docente Orlando Pantoja Tamayo de Contramaestre.

Ella, ha sido fiel a la profesión que escogió al igual que muchos de sus compañeros de trabajo que hoy también recuerdan este memorable día. Muchos están en la patria, otros, del otro lado del mar llevando la salud a pueblos humildes.

Foto: Dra. Maria Eugenia Alfonso en Valle Grande, Bolivia. Año 2008.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Mártir de Contramaestre nunca pidió un monumento

“Por último, para disfrazar el atraso, el bloque de mármol fue cubierto con un nylon negro”
Por: Alfredo Ballesteros Alfonso (caminantecubano@gmail.com)

Olvido y morosidad puede percibirse en la plaza central de Contramaestre Orlando Pantoja Tamayo (Olo). Desde octubre de 2015 se encuentra en reparación y aún no se vislumbra el fin esperado. Nadie explica la demora.

La estatua de Olo a medio hacer quedó bajo lluvia, sol y sereno. Los que apreciamos en el conocimiento de la historia local la más genuina forma de expresión del patriotismo estamos preocupados por la desatención que se muestra. En octubre de este 2017 se cumplirán 50 años de su muerte junto al Che en la guerrilla boliviana.

Cayó en combate el día 8. Al Che lo asesinaron un día después. Tres décadas estuvo Olo al lado del Che enterrado en La Higuera, Bolivia, uno a continuación del otro en una fosa común. Hoy, descansa en Santa Clara y su nicho se encuentra a la izquierda del Guerrillero Heroico. La vida, la muerte y la historia, los mantienen unidos.

Es muy triste el olvido cuando se reconoce y respeta la valía humana y revolucionaria de un hombre como Olo. Un hombre humilde que nunca pidió monumentos. Por último, para disfrazar el atraso, el bloque de mármol fue cubierto con un nylon negro.

Hoy, enseñar la historia local a los más jóvenes se convierte en herramienta para fortalecer patrones de identidad. El “no olvidar la historia” no debe ser solo una consiga. ¿Cómo lograr que los jóvenes tomen como paradigmas a héroes y mártires que apenas conocen? ¿Quién explica al pueblo que ese bloque sin terminar, un día mostrará el rostro de un hombre lleno de valores humanos y patrióticos como Orlando Pantoja.

Contramaestre necesita llenar vacíos históricos. Debemos dejar la costumbre de recordar acontecimientos solo en las fechas en que ocurrieron. No deben mencionarse a quienes lo ofrecieron todo, incluso hasta la vida, en fechas de natalicio o muerte solamente. De esta manera la historia se enfría y con ella el amor a la patria agradecida.

Escribir sobre estos temas en Internet puede causarle molestias a algunos funcionarios de oídos quienes aseguran que por esta vía “se le hace el juego al enemigo” y que los problemas no se llevan a las redes sociales, sino se analizan internamente para buscar soluciones. ¿Qué hacer después de advertir una y otra vez corriendo el riesgo de ser tildado de hipercrítico? Llega el momento que no sabes donde hay una tele-pantalla de Orwell* esperando el más mínimo desliz para torcer tus palabras y descuartizarte.

Raúl Castro en el 7mo Congreso del Partido aseguró que los problemas hay que decirlos pero sobre todo enfrentarlos. El Presidente cubano llamó a eliminar el inmovilismo y el temor a la hora de expresar una verdad cuando dijo “…Lo peor que puede hacer cualquier persona honesta, comunista o no, es quedarse cruzados de brazos ante un problema…”

*George Orwell: Autor del libro 1984